Danza de la alegría (detalle).
Paco Sánchez, 1996

‘Andrés, campesino de la Angostura’, Lola Massieu

Andrés, campesino de la Angostura, 1942
Lola Massieu

Óleo sobre lienzo
61 × 50,5 cm

Casa de Colón.
Cabildo de Gran Canaria.

Lola Massieu Verdugo (Las Palmas de Gran Canaria 1921 – 2007)

Lola Massieu representa, en este viaje a través del arte canario, la ruptura con un modelo de artista mujer a la que la crítica y el público no estaban acostumbrados. Una figura indiscutiblemente transgresora y apasionada que ha dejado huella, tanto por su obra como por su desbordante personalidad, en la historia cultural del Archipiélago.

Perteneciente a una familia de talentos artísticos, será su tío Nicolás Massieu y Matos, Colacho, “Cola” como ella le llamaba, quien le invite a utilizar los colores que ofrece la observación de la naturaleza. Pronto deja a un lado las directrices academicistas de su tío para adentrarse en la experimentación del color, la fuerza de la mancha en los paisajes, naturalezas muertas y flores.

A partir de 1950 hasta 1958, seguirá trabajando la técnica del óleo y los mismos temas figurativos iniciales, con espacios y volúmenes dados por empastes gruesos y manchas de color. Vinculada a la Escuela Luján Pérez a través de su amistad con muchos artistas de la misma como Plácido Fleitas, Abraham Cárdenes y Felo Monzón, seguirá investigando en la plástica, exponiendo de forma individual, por primera vez, en El Museo Canario en 1958.

Al año siguiente expone en el Casino de Santa Cruz de Tenerife esas obras ya expuestas en El Museo Canario. Animado por Maud Bonneaud, Eduardo Westerdahl visita la muestra. El crítico de arte se convierte así en un comprometido defensor de su trabajo, al igual que lo fue, durante toda su trayectoria, el artista Felo Monzón. Tras la muerte de su hija, la artista concentrará toda su energía en la producción de su obra, pintar es su vida. En su estudio de La Angostura, creará una extensa obra sin cambios temáticos, pero con experimentaciones sintéticas. Sus obras son el reflejo de la consolidación del movimiento abstracto que comienza a gestarse en Canarias a partir de la década de los cincuenta del pasado siglo.

Contestataria e inconformista, debemos destacar su papel como docente y su compromiso con el activismo feminista, social y artístico. Junto a Pino Ojeda, Felo Monzón, Rafaely Bethencourt y Francisco Lezcano, en paralelo con el grupo Nuestro Arte en Tenerife, dieron forma y presencia, en el territorio de la abstracción en Canarias, al grupo Espacio, en contraposición al momento histórico que representaba la dictadura franquista española, cuando pintar y defender los postulados revolucionarios del arte nuevo era rechazado por la mayoría. Simbolizó, también, la incorporación definitiva de la mujer canaria a las vanguardias artísticas del momento. A partir del grupo Espacio, la presencia de mujeres en la formación de grupos artísticos será permanente, como el grupo Hispano fundado en 1978 también por Lola Massieu junto a la chilena Esther Fulle y Jane Millares, entre otras, o el Grupo Espiral, en 1980, del que también fue miembro fundadora.

En 1962, Lola Massieu expone junto a Felo Monzón en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, con un catálogo presentado por Eduardo Westerdahl que refuerza su papel como una de las principales representantes del Informalismo en Canarias. De esta forma, consolida su abstracción y multiplica sus técnicas dentro de la vanguardia canaria. En diciembre de 1965, participa en la exposición 12 organizada por María Belén Morales y Maud Westerdahl en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife con una gran repercusión, las doce artistas que participan son únicamente mujeres.

La artista seguirá exponiendo sus obras en las Islas Canarias y en salas y galerías de Madrid. Su entorno familiar le ayuda y apoya, por lo que pudo viajar fuera de las islas. Sus obras recorrerán territorio internacional: Alemania, Yugoslavia, Israel o Nueva York. En 1990, se le hace entrega del Premio Canarias de Bellas Artes e Interpretación. Fue la primera mujer en recibirlo y, hasta el momento, la única artista plástica. Tras su fallecimiento en 2007, su trabajo sigue estando muy presente a través de las instituciones culturales de Canarias, gracias a sucesivos homenajes a su trayectoria como la exposición retrospectiva Inquietud Abstracta, en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en 2016, o en 2021, la exposición Pioneras. Lola Massieu y sus coetáneas Yolanda Graziani y Pino Ojeda en la colección de la Casa de Colón.

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