Danza de la alegría (detalle).
Paco Sánchez, 1996

‘Remero’, Matías López Morales

Remero, 1929
Matías López Morales

Bajorrelieve en madera
22 × 67 × 2,5 cm

Casa de Colón.
Cabildo de Gran Canaria.

La primera exposición organizada por la Escuela Luján Pérez en 1929, constituyó la mayor muestra de arte contemporáneo celebrada en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria hasta entonces, a la vez que un punto de inflexión en la vanguardia isleña del momento. En ella se exhibieron las primeras piezas creadas por figuras icónicas de la Historia del Arte canario: Felo Monzón, Oramas, Santiago Santana, Eduardo Gregorio, Plácido Fleitas, Juan Jaén, Miguel Márquez, Juan Ismael, Domingo Doreste o Juan Carló. Remero, del escultor Matías López Morales, alumno en ese momento de la Escuela, estaba entre ellas.

La Escuela Luján Pérez de esos momentos era una institución libre de enseñanza, donde se instaba al alumnado a la creatividad mediante un lenguaje propio, lejos del academicismo, no se imita ni se copia, se entiende el arte como una expresión totalmente personal: Oramas, Santiago Santana, Felo Monzón, Eduardo Gregorio, jóvenes talentos muestran por primera vez sus obras junto a figuras como Eduardo Gregorio o Juan Carló, fallecido profesor y fundador de la Escuela al que se le dedicaría una sala titulada la “Exposición Carló”.

La obra Remero estaba situada en el acceso a la sala dedicada a Juan Carló, un lugar privilegiado en la muestra, fue adquirida a lo largo de la exposición por el Cabildo Insular de Gran Canaria y depositada, hoy en día, en la Casa de Colón.  Según el crítico José Rial: “Remero, es la talla más bella de la Exposición, la más bella, no la más original ni la más perfecta. Entiéndanme. La más bella y plasmada con mayor amor. Hay en ella una alegría creadora, una explosión de gozo tan intenso…”.

La exposición cosechó un grandísimo éxito, el salón del edificio del número 91 de la calle Triana recibe buenas críticas y numerosas visitas a la par que se realizan varias ventas de las piezas. Al año siguiente, la muestra viaja a la isla vecina y se produce el encuentro con la vanguardia tinerfeña, el Remero de Matías López se incluyen entre las elegidas.

Matías López Morales tenía unos 17 años cuando participa en la exposición, morirá en 1937, fusilado en el Campo de Tiro de la Isleta con apenas 25.

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