Dama romántica (detalle).
Luis de Madrazo y Kuntz, ca 1850

Ecléctico camino a la modernidad. Siglo XIX al XX

'Disparate de miedo', Francisco de GoyaEsta sección es una de las más amplias de la exposición, lo que demuestra la importancia de las piezas y las estéticas del siglo XIX y comienzos del siglo XX en la Colección del Cabildo de Gran Canaria. Partiendo de los grabados de Goya (Los disparates de 1815-1824, estampados por la Calcografía Nacional entre 1875 y 1876), se han establecido diferentes líneas expositivas agrupadas por temáticas, que permiten recorrer este periodo apreciando los cambios estéticos a la hora de afrontar las piezas. De postulados neoclásicos, románticos y realistas -más insertos en el ecléctico XIX- a las tendencias modernistas, postimpresionistas y costumbristas del primer tercio del siglo XX. 

La importancia que adquiere el retrato como género independiente en estos momentos es notoria. En la muestra encontramos obras tan remarcables como el retrato neoclásico del Obispo Verdugo realizado por Luis de la Cruz y Ríos a inicios del siglo XIX, las exquisitas calidades desplegadas por Luis de Madrazo y Kuntz en la Dama romántica de mediados de siglo o la etérea Purísima del pintor grancanario Manuel Ponce de León y Falcón, pintor honorario de Isabel II. Una de las joyas indudables de la Colección del Cabildo de Gran Canaria es el retrato de Benito Pérez Galdós del pintor valenciano Joaquín Sorolla, realizado en marzo de 1894. Depositado en la Casa-Museo Pérez Galdós desde su compra en 1973, las delicadas pinceladas impresionistas de Sorolla crearon una de las piezas más reconocibles del novelista, formando parte de su imaginario. Al igual que el retrato de Fernando de León y Castillo y el de su mujer Mercedes Retortillo y Díez, realizados por Raimundo de Madrazo en 1905 y que se exhiben de forma permanente en la Casa-Museo León y Castillo, en Telde. Las piezas insertas en este género se extienden hasta las realizadas por el pintor Nicolás Massieu y Matos, cuando en 1909 se autorretrata como artista, con la paleta en la mano, reivindicando su propia condición; o el retrato de su madre fechado en 1936, obra clave en su producción por la penetración psicológica y maestría técnica que presenta.

'Playa de Venecia'El paisaje es un indudable protagonista del siglo XIX y será un camino explorado y transitado por multitud de artistas en pos de la modernidad y de las estéticas de vanguardia. De composiciones académicas como las de Nicolás Alfaro Brieva y Valentín Sanz Carta o Felipe Poggi Borsotto -identificándose con Carlos de Haes-; transitando por piezas de Nicolás Massieu y Falcón (Playa de Venecia de 1881 y Día de reboso de 1890), figura trascendental en el panorama artístico insular al ser profesor de dibujo del Colegio de San Agustín, director de la Academia de Pintura de la Sociedad Económica de Amigos del País y, posteriormente, consejero del Cabildo de Gran Canaria en su primera corporación; hasta llegar a la incontestable presencia de Eliseu Meifrèn i Roig en la ciudad de Las Palmas, en el tránsito del siglo XIX al XX, influenciando a toda una nueva generación de pintores que podrán recibir clases directas con el impresionista catalán, como Francisco Suárez León, Néstor Martín-Fernández de la Torre, Tomás Gómez Bosch o Juan Rodríguez Botas y Ghirlanda entre otros. Presentamos en la muestra la Vista del Puerto de La Luz y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Puerto de refugio, un depósito del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en la Casa-Museo León y Castillo de Telde, desde su creación en 1954, junto a piezas de los creadores anteriormente citados que trabajaron con Eliseu Meifrèn, adquiridas en los últimos años gracias al programa de Incremento de Colecciones del Servicio de Museos del Cabildo de Gran Canaria.

'Campesino de Garafía'La tercera de las líneas temáticas que se trabajan en esta sección enlaza con la estética derivada del realismo, de piezas como la Sala de espera: en el Monte de Piedad de Ferdinand Heilbuth (1870) o El memorialista de Manual Cabral y Aguado Bejarano (1877), a piezas realizadas por el pintor palmero Manuel González Méndez, uno de nuestros artistas más internacionales del siglo XIX, con pinturas como la maravillosa Cabeza de viejo o el Campesino de Garafía de 1890; así como los cuadros realizados por Francisco Suárez León, el pintor de la realidad, que siguen esta estela estética con Retrato de muchacho (1900-1902), Viejo campesino (ca.1905) o Los Viejos (1905-1907), un óleo que es un raro testimonio del realismo social pictórico; para acabar en un cuadro depositado en la Casa de Colón por la Fundación de la Caja de Canarias del artista cordobés Julio Romero de Torres, la impactante composición titulada Vividoras del amor (ca.1905-1906), una pieza singular que fue rechazada por inmoral en la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid en 1906.

Esta sección, como vaso comunicante que es, enlaza ya empezado el siglo XX con otros postulados estéticos y artistas destacados del momento, como es Néstor Martín-Fernández de la Torre, con una simbólica pieza titulada Una limosna por caridad de 1919, o interesantes composiciones regionalistas de carácter atemporal, como La pastoral de José Aguiar o la Aguadora de las Toscas de Pedro de Guezala.

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